Whiplash

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Llego tarde a la celebración de Whiplash. Sólo un par de anotaciones:

uno. Desde su primer secuencia ambos personajes están en competencia, midiéndose y balanceándose. Caminan directito a ese final.

dos. Ese final, por cierto, es el de dos psicópatas disfrutando su locura y ahí, posiblemente, el mayor acierto en Whiplash. Los personajes se complementan. Para mi es un final feliz. Bien.

tres. Ahora, realmente el MVP en Whiplash es Tom Cross. La edición en los musicales es precisa, rítmica, casi militante, se suelta con los movimientos de cámara y contrapuntea con intercortes. Funciona aun mejor cuando la edición está en servicio de los personajes. Se usa, por ejemplo, para armar el aura de Simmons, creando anticipación, apresurándose para anunciar que algo se acerca o al llegar un par de beats tarde. Como si quisiera atraparlo pero no pudiera llegar a él. Esta ruptura en el ritmo refleja la inseguridad en el personaje de Miles Teller. La estructura de poder se representa en los cortes.

cuatro. Por supuesto, esto también es una construcción de Damien Chazelle. El dolly-in inicial, por ejemplo, empieza su movimiento con la música y termina cuando el personaje se da cuenta de la presencia de Simmons. Corte a Simmons saliendo de la obscuridad. Hay un dinamismo perfecto en los movimientos. Es algo que atrae y aterra. Chazelle entiende y marca el ritmo desde su puesta en escena.

cinco. También me gusta como corta de planos aumentados por Teller, subjetivas desde su mente, no de sus ojos, a vistas objetivas que rompen la energía del engrandamiento.

seis. Hitchcockismos básicos: Simmons viste de negro cuando se debe presentar como una figura amenazante y colores claros cuando debemos verlo como alguien amigable.

siete. Mi problema con Whiplash es que puede ser completamente didáctica en momentos (la escena en la mesa, el accidente, la venganza), su estructura está sujeta para tener momentos específicos y darle “una historia” que siento rompe el ritmo que tenía. El viaje por los tambores era suficiente para contar la relación entre estos dos personajes, para mi.

ocho. En especial porque es muy buena para mantener sus narrativas más convencionales al margen. Lo de la novia hace una buena elipsis en sus cinco escenas y refuerza las posturas del personaje.

Publicado por

Luis Enrique Rayas

Cree fielmente en que JL Godard y D Ziggler pertenecen al mismo mundo, y eso lo hace un lugar mejor.