Jealousy

j-front

Hablemos de la edición en Jealousy. Amo la manera en la que Philippe Garrel trata el tiempo en esta película. Sus cortes a medio beat pierden la temporalidad y acentúan los momentos. Tienes, por ejemplo, ese corte abrupto después del –quieres terminar conmigo?– que no permite observar reacción, ni tener respuesta, dejándonos perdidos en un espacio. Esto lo hace constantemente, el efecto de la rapidez del corte no permite distinguir si después de la escena han pasado un par de horas o un par de meses, quedamos atrapados en aquella sensación. Hay una continuidad emotiva, por no decir un bache. Es como si los personajes no pudieran salir de ese momento o estuvieran atorados en el tiempo que estuvimos perdidos. También tiene otros momentos, como la escena en la que la hija encuentra la carta de Claudia, que se extienden más allá de su momento dramático para mostrar las interacciones de los mismos personajes negando sus reacciones, sin un sólo corte que rompa la escena, conservando el momento intacto. Jealousy es una colección de esos momentos disfuncionales que forman una relación.

Hablemos también de la interpretación de Anna Mouglalis. Hay muchísimas historias en su rostro. Momentos como en el que corre pues siente que Louis la ha abandonado, o cuando juega a atraparlo con los pies para no dejarlo ir, son conmovedores. Hay una total honestidad en su personaje. Acciones como su conquista en el bar o la visita al nuevo departamento se siente orgánicos en su Claudia. No hay melodrama. Igualmente conmovedor es ese momento en el que Clothilde le platica a su hija sobre su rutinario día. Gran trabajo también de Rebecca Convenant.

Hablemos un poco de lo ridículamente fotogénico que es Louis Garell y los grados de lectura que agrega el hecho de que su personaje sea interpretado justamente por él. Louis es hijo de Phillipe y su personaje está basado en su abuelo, dicen por ahí. La relación padre/hijo-hija es vital es su personaje y en la dinámica de la película. Es la única relación constante, es la que se siente pura, donde ambos personajes están concentrados y al par. Hablemos un poco más de la energía que le agrega Olga Milshtein a la película en cada una de sus participaciones. Cuando ella está en pantalla no hay tensión, eso permite la pureza de su relación con Louis. Mi escena favorita es justamente en la que los tres, Claudia, Charlotte y Louis, están en la mesa hablando sobre el padre de él. Es un momento muy rápido pero el contacto entre los actores y la dirección de sus miradas comunican todo en sus relaciones.

Hablemos de la belleza de la música y la fotografía en Jealousy, hablemos de la atemporalidad que aportan. Sí, hablemos de Jealousy, todo en Jealousy. Realmente ame esta película.

Publicado por

Luis Enrique Rayas

Cree fielmente en que JL Godard y D Ziggler pertenecen al mismo mundo, y eso lo hace un lugar mejor.